He tomado estos mejillones en Londres y París muchas veces, son deliciosos y hacen que los comensales se relaman, el problemilla que tienen es que añaden bastantes más calorías de las que nos gustaría a nuestra dieta debido a la nata. Yo he conseguido solucionar esto gracias a Ogya Lékué, ya que al no perder casi líquido durante la cocción nos hace falta la mitad de tiempo que en una receta con con olla convencional. Espero que la disfrutéis tanto como nosotros en casa porque es increíble el sabor que tienen con muy poquitos ingredientes.
